La vida, ¿no?



Tiger

Días intensos y con muchas emociones encontradas, para variar, conversaciones fuertes que te dejan una sensación extraña en el alma y con el corazón arrugado. ¿La vida no? Escucho, observo, analizo y llego a la conclusión de que, efectivamente, hay eventos en la vida que no elegimos y nos aniquilan. Para arrancarnos el dolor y la frustración, buscamos desesperadamente el botón de reseteo que sabes que no existe. ¿Qué hacer entonces? La pegunta ronda amenazadora en nuestra cabeza como una metralleta. La respuesta: tres puntos suspensivos (NADA). El tiempo, tu única esperanza, sí, pero también tu peor enemigo en esas situaciones porque sigue avanzando estés o no preparado para continuar. Y te pierdes de tantas cosas maravillosas que cuando te das cuenta ya no están más. Es lo que nos toca vivir, escuchas por ahí y nos negamos rotundamente a aceptarlos. ¿Por qué a mí? Reclamas al cielo, hasta que te topas con un extraño conocido que está peor que tú y aún sonríe. Le preguntas cómo hace. Y la respuesta te lo dice sus curtidos ojos: se aferran a una mínima esperanza, la que sea, para no perder la fe en la vida. ¿Fácil no? Claro, para ti, vuelves a rezongar, que no estás en mis zapatos, dices, pero no es tan fácil porque cuesta hasta el propio aliento.

Jamás entenderé esta vida de locos porque es rara, impredecible, pero creo que no hay que entenderla sino vivirla, yo quiero seguir creyendo que a pesar de no controlar ciertos eventos aún es hermosa, que todo sucede no por lago sino para algo y que uno puede elegir su propio camino y cambiar el rumbo de las cosas. ¿Por qué no? Si contra casi todo podemos luchar y lo hemos venido haciendo a largo de la historia, solo que a veces no nos damos cuenta del gran poder que tenemos dentro, y de lo que somos capaces de hacer. Por ello, seamos fieras siempre para seguir luchando.  

Acepto


Aquella niña de ojos dormidos dejó de ser niña para convertirse en una mujer. Su mente volaba, su corazón se agitaba y su mirada se perdía en el pasado de sus sueños, de sus anhelos, de sus amores e ilusiones y, sobre todo, de esa respuesta afirmativa que hace unos meses le cambiaría por completo la vida.
Eran casi ya las 12 cuando su mente dejó de soñar y se detuvo para volver a la realidad. El momento llegó y mientras avanzaba hacia una nueva vida, recordó el camino que recorrió para llegar ahí, aquel lleno de flores como espinas, pero con mucha ilusión. Se imaginó cómo sería su vida en unos años y creyó que el corazón se le detendría de lo feliz que se sentía. Me bastó mirarla unos segundos para recordar también aquel camino que desde hace algunos años venimos disfrutándolo, y entendí que estaría bien, y que probablemente necesitaría menos de mí. Mientras ella avanzaba lentamente hacia él, cuyos ojos no dejaban de admirarla, se veía increíblemente maravillosa, hermosa y yo era inmensamente feliz.

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Un poco tarde


“Te amo demasiado como para darme cuenta que perdí. Tal vez debí pedirte matrimonio hace mucho, pero por alguna razón no lo hice. Y hoy sería un error casarnos porque siempre mirarías sobre tu hombre y, por lo tanto, no serías feliz. Además, llevar esa carga a cuestas sería demasiado para mi espalda”…  A veces las oportunidades pasan porque no sabemos diferenciar entre el amor romántico y el amor real. Buscamos en vano a la persona de nuestros sueños y no existe, ya que la única persona que vale la pena es aquella que existe en tu realidad, aquella que está presente cuando no la ves, a tu lado cuando no la sientes, y equivocándose constantemente porque tiene miles de defectos y errores, y porque al fin y al cabo es tan humanamente imperfecta como tú, como yo, como todos.

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First Love


¡Hola mis queridos lectores! Les tengo noticias, muchas. Ya les contaré, pero ahora estoy de pasada y solo quiero dedicarle esta canción a alguien muy especial. Nos vemos. Bendiciones a mil.

Los números del 2012


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

4,329 films were submitted to the 2012 Cannes Film Festival. This blog had 18.000 views in 2012. If each view were a film, this blog would power 4 Film Festivals

Haz click para ver el reporte completo.

Un año más


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Hoy me levanté con el pequeño movimiento sísmico que hubo en la madrugada y ya no pude dormir más. No lograba cerrar los ojos sin pensar que sería el último día del año. Siempre me da nostalgia en esta fecha por el año que dejamos. Como la mayoría de mis amigos cercanos y familiares me conocen, saben que soy una sentimental empedernida, que siempre añora un pasado que se va como el viento, como el dinero, como  las promesas; y me entristece un poco. ¿Tonta? Orgullosamente sí.

Recordaba cada paso que di con mucho miedo, debo reconocerlo, pero siempre con la seguridad de hacia dónde me dirigía. Mes a mes viví una odisea cuando no sabía que pasaría al día siguiente, a quién encontraría en mi camino, cuántas veces me dirían que no, cuántas otras me dirían tal vez y cuándo vendría el sí. Y esa sensación de no saber qué pasará era una mezcla de emoción y pavor extrañamente excitante.

Es en esta noche particular, como en los años anteriores, que siento que al dejar otro año atrás, una partecita de mí se va con él. Por supuesto, siempre la mejor. Y creo firmemente que de esta manera vamos dejando nuestra huella en el tiempo, una señal que con nada se borra y nos recuerda: Quiénes somos y qué aprendimos.

No quiero decir con esto que no espere con ansias un nuevo año porque sería mentirles, ya que me siento como una niña en Navidad.  Solo quiero compartirles todo lo que me produce este día. Una mixtura de sentimientos ya conocidos y nunca experimentados embarga mi ser.

Yo creo que la mejor cábala para recibir este año, que viene contra cualquier pronóstico, es agradecer a Dios cada minuto compartido con nuestros seres más queridos. Amemos como nunca, soñemos despiertos, cantemos, bailemos y, sobre todo,  valoremos cada instante de nuestras vidas. Seamos destino y nuestro propio puente para llegar a donde queramos. Todo es posible. No hagamos planes, solo vivamos y esperemos a ser sorprendidos siempre.

¡Bienvenido 2013!

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Ahora pues… los 29.


“Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes”.

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Me parece que fue ayer cuando tenía 14 años y quería acabar el colegio. Luego salí del cole, entré a la academia y repetía a mil por hora: “Quiero que pasen los años rápido para tener mi independencia. Quiero hacer vida social, fumar, tomar y juerguear con mis amigos, estudiar como yo quiera sin que me estén controlando… quiero la universidad”. Cuando ya estaba en la universidad deseaba acabarla de una vez para tener más independencia: “Quiero ganar mi propio dinero y gastármelo como desee”. Después, casi al egresar de la Católica llegó mi primer trabajo que me cayó a pelo porque hice lo que quise con mi dinero. Me endeudé, me recuperé y me volví a endeudar… Y ahora después de  15 años, ruego a Dios porque los días se me hagan eternos.

Hoy cumplo nada más y nada menos que 29 añitos de vida. Es el último año de la mejor década creo yo de nuestras vidas, último año de la base 2 y solo deseo que mi reloj se detenga…. Sí pues, no puedo negar que tengo algo de miedo y nostalgia de dejar esta etapa que sigue siendo maravillosa. Miedo de pasar a una década mucho más difícil y que no tengo ni la menor idea de cómo será. Es una mezcla de curiosidad, temor y nostalgia que embarga mi ser… Y cómo no he de sentirme así, si creo que ya no tengo tiempo para disfrutar la vida como antes, cuando sentía que hacía mil cosas y aún me sobraba tiempo. Los días cada vez se me hacen más cortos. Ya no puedo sentarme a tener una plática amena con una amistad de antaño, o leer un buen libro, o ver una impactante película, o ver una maravillosa obra teatral, o trabajar sin cesar en lo que me apasiona, que cuando pregunto la hora, me doy con la sorpresa de que ya terminó el día. Y siempre me quedo con la sensación de que ese momento vivido no fue suficiente.

Hoy es mi primer día de este nuevo año y lo único que deseo es tiempo. Tengo un millón de cosas por hacer… ¡Qué bueno! Pero deseo disfrutarlo al máximo, sin la premura del tiempo ni la angustia de saber que este año de nuevo se pasará volando. No me importaría tener que trabajar hasta tarde si sé que después de un fructífero quehacer, llegaré a mi casa y encontraré a mis seres queridos. Lo único que pido es que las horas se me hagan largas y que el tiempo se detenga cuando estoy con mi familia y amigos, cuando hago lo que me apasiona, cuando escucho mi corazón acelerarse por ese maravilloso ser, cuando contemplo los atardeceres en el mar, cuando me escabullo en el maravilloso mundo de la escritura, cuando disfruto de la compañía de mi alma gemela, etc.

No quiero dinero, ni joyas, ni el auto del año, ni la casa soñada, ni ropa cara, ni pasajes en avión en primera clase, ni restaurantes caros. No los necesito por ahora para ser feliz…. Solo pido firmeza en mis actitudes y perseverancia en mis ideales; paciencia para no pretender que todo me llegue de inmediato; sabiduría para entender que todo llega en el momento oportuno y, principalmente, habilidad para hacer tiempo para todo… para disfrutar más de la vida. Mucho más.