Una historia sin fin… ojala fuera no


Esta es probablemente la historia más conocida del mundo. Cuando una pareja de enamorados terminan, se dan una segunda oportunidad, y terminan, y se dan un tercera y de repente sin querer ambos están sumergidos en un círculo vicioso que nunca acaba, y provoca daños probablemente irreparables.

Susana y Carlos son incompatibles. Ella era entregada, cariñosa, noble, leal, amiguera, etc. y él, simplemente  irresponsable, infiel, egoísta, descarado, machista… en fin. Cuando se conocieron, él aparentaba ser alguien diferente para conquistarla, con una careta de chico tierno, comprensivo y leal. Ella al conocerlo quedó impactada, creía que ya había encontrado al chico de sus sueños y sin querer, poco a poco, se fue sumergiendo en una historia que la cambiaría por completo, no sólo su carácter sino todo su mundo, incluyendo su propia familia.

Susana sabe que él le hace daño, que la utiliza, que la engaña, que no la ama realmente porque tonta no es. Lo que pasa es que a veces las personas, sobre todo las mujeres somos testarudas. Sabemos que “ese hombre” no nos conviene y aún así estamos dispuestas a perdonarlo una y mil veces con tal de sentirlo cerca, “nuestro” nuevamente.

Siempre me he hecho la misma pregunta: ¿Cómo le decimos no a ese amor que duele hasta la existencia? ¿Cómo paramos con el círculo vicioso y volteamos definitivamente la página? ¿Cómo tomamos la decisión de alejarnos de él y decimos: hasta aquí nomás llegué, se acabó? Infinitas preguntas que Susana intenta, pero no conoce respuesta alguna más que el que le da su testarudo y cruel corazón.

No voy a entrar en detalles de los vacíos y dolores que hubo en esos dos años y medio de relación por respeto a ella, a su alma pura. Pero escuchar la misma historia miles de veces, y sentir la impotencia de no decirle que cojuda eres por volver con él, tengo que al menos desahogarme por este medio.

Sé que es muy difícil tomar la decisión, porque hay que tener bastante fuerza de voluntad para hacerlo, pero al menos hay que intentar hacerlo.Yo soy de las personas que cree que no cambiamos de la noche a la mañana, lleva todo un proceso difícil y hasta tedioso, pero la perseverancia y el querer hacerlo realmente logra hasta milagros.

Yo tengo mucha fe en las personas, pero no sé por qué cuando se trata de Carlos no creo en su capacidad de cambiar, de mejorar. Se lo he dicho a Susana, pero parece no entender nada racional y lógico. Y sencillamente ya me cansé de esa historia, y el mal comportamiento que tuvo ella al desplazar a su famila por un tipo que no vale un solo centavo.

Susana ya no quiere escuchar a nadie, cree que él ahora sí ha cambiado, y no le importa nada: ni su familia, ni sus amigos, ni sus estudios, ni ella misma. Pero así como yo creo en que las personas pueden cambiar, tengo fe en que se dé cuenta por ella misma, antes de que terminen mal las cosas, antes de que ella misma termine en un centro de salud, por lo deprimida que esté cuando nuevamente este tipo le vuelva a romperle el corazón.

Dedicado a un ser en especial, a quien quiero y valoro mucho, para que seas feliz realmente porque te lo mereces. Aún es tiempo.

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